domingo, 30 de junio de 2013

"La literatura, puente para convocar a los pueblos..."

Entrevista a la escritora argentina Liliana Cinetto

(...)Tengo el gusto de presentarles la entrevista a la escritora argentina Liliana Cinetto, autora de más de cien libros de literatura infantil y juvenil, y de otras obras en distintos géneros; y quien me dejó personalmente encantada de la literatura como una forma de conocer y vivir aquello que nunca hemos vivido, de rescatar nuestros sueños, de ser libres para forjar nuestros pensamientos con sólidos argumentos y de encontrar amigos que por doquier, comparten el gusto por las letras. En suma, Liliana me confirma que la literatura puede ser un puente espacioso para convocar a los pueblos y participar de miles de aventuras y cosas guardada en el corazón del universo. ¿Acaso esto no es globalización?

Por otra parte, la historia que Liliana devana en esta entrevista me confirma cada vez más, que el impulso temprano del hábito de la lectura por los padres a sus hijos, es fundamental para crear lectores ávidos que conviertan la lectura de un hábito a un placer y un estilo de vida diferente. Quizás, no haya un regalo tan valioso y perenne para un niño, como un buen libro, que le lleve de la mano al mundo de la imaginación, donde todo es posible y los sueños se hacen realidad.

Precisamente, esta es una de las característica de esta talentosa y recursiva escritora, quien a poca edad, se convenció que en su casa no había mucho dinero para gastar, pero si se dio cuenta que en la casona donde vivía con sus padres, existía una biblioteca, que paulatinamente se transformó en la puerta mágica para explorar nuevos mundos y los resultados no se dieron a esperar, Liliana, hoy por hoy, es una extraordinaria escritora hecha de poesía, humor, canticos y amor por los libros y la vida, porque a la final, la vida es una poesía que se teje con distintas palabras y a ritmos diferentes, pero poesía al fin. Veamos que nos comentó Liliana en la entrevista a María Publishing, pero antes, debo agradecer públicamente a Liliana por tomar un poco de su tiempo y compartir con nosotros estas anécdotas y vivencias que a leguas, le salen del alama.


1.    Liliana me encantaría que le contaras a los seguidores de María Publishing en Colombia, quién es Liliana Cinetto, dónde naciste y a qué te dedicas.

Nací en el barrio porteño de Boedo, en Buenos Aires, Argentina, donde estudié el profesorado para la enseñanza primaria y la carrera de Letras en la Universidad,  y soy escritora, autora de más de cien libros para niños. También desde hace muchos años cuento historias. pero me dedico solo a escribir.

2.    Liliana cuéntanos un poco de tu niñez y cómo te viste influenciada por las letras desde este periodo de tu vida.
Yo vivía cuando era chica en una antigua casona con una gran biblioteca. Mis padres no tenían demasiado dinero porque mamá era maestra y papá trabajaba en dos lugares. Por eso no tenía juguetes caros, pero nunca me faltaron los libros. Mis padres compraban uno todos los meses cuando cobraban el sueldo y ese nuevo libro se incorporaba a la vasta biblioteca que era además mi lugar preferido. Allí jugaba y leía, leía y jugaba y era tan feliz leyendo que decidí en esa época que iba a ser escritora. De hecho tengo guardada una hojita de cuaderno de tercer grado en la que están escritas mis primeras poesías. Para mí escribir o leer no tenía nada que ver con la escuela. No lo hacía por pedido de la maestra, sino por puro placer. Desde que tomé la decisión de ser escritora, nunca dejé de escribir. En la primaria escribía poemas, en la secundaria empecé a escribir mis primeros cuentos y así seguí hasta que un día publiqué mi primer libro.

3.    ¿Cómo te defines como escritora, como mujer y como madre porque creo que en cada mujer hay una madre en su interior?
Soy muy exigente. Como escritora, como mujer y como madre. Y si no, pregúntenles a mis tres hijos. Pongo mucho amor, mucha pasión y mucha energía en todo lo que hago. No sé vivir de otra manera más que dejando el alma en cada libro que escribo y en cada gesto.  También soy muy cariñosa. Creo que es importante demostrar los afectos siempre.

4.    ¿Cómo te iniciaste en el oficio de la escritura y qué tipo de obras te gusta más escribir, con qué género literario te sientes más cómoda?
Como te dije, escribí toda mi vida. Sin más guía al principio que mi instinto y mis lecturas. Mientras estudiaba Letras asistí a talleres de escritura que me enseñaron secretos del oficio. Allí aprendí a releer, a corregir, a dudar, a reescribir, a cambiar… Y un día publiqué mi primer libro y comenzó una etapa profesional.
Yo escribo poesía, cuento y novela y escribo para todas las edades, incluso tengo un libro para adultos publicado en España porque gané allá un primer premio en un concurso, el Alfonso Grosso. Me gusta variar. Creo que eso enriquece mi escritura, le da aire, evita los estereotipos y la comodidad, siempre peligrosa para un artista. Es cierto que a la hora de elegir, prefiero escribir poesía. Me encanta. Es el género en donde siento que el trabajo de escritura es más artesanal y donde siento que está la literatura en carne viva, en estado más puro porque hay un tratamiento diferente de la palabra. También me gusta escribir novelas porque amo leer novelas supongo. Me gusta eso de sumergirme en una historia, respirar esa atmósfera especial, palpitar ese universo único que uno crea para una novela donde puede detenerse en detalles, en personajes secundarios, en recovecos de la acción… algo que no permite el cuento, el género que me provoca más desafíos, como a muchos escritores, porque lo que prima es la economía de recursos. No debe haber nada de más, todo debe ser en su justa medida, comenzando claro por la extensión.
En cuanto a temáticas, me encanta escribir historias de humor. Mezclar de pronto personajes como monstruos, vampiros, brujas, en situaciones tan insólitas y diferentes como hice en Rap del vampiro, en El espantoso monstruo del pantano, cuyo personaje es un monstruo sí, pero tímido, en La bruja Hermelinda que pierde la memoria, en una obra que ya se publicó en Francia y en Inglaterra, además de Argentina: ¡Mamá, los monstruos! donde brujas, fantasmas, monstruos y ogros no son tan temibles… El humor está presente en toda mi obra, incluso en mi obra poética. Por ejemplo, en “Veinte poesías de amor y un cuento desesperado”, donde el amor se funde con la risa en muchos poemas. O en Problemas en el ropero y otros versos diversos. Creo que el humor es sumamente difícil, pero es maravilloso y verdaderamente abre puertas. Las puertas de la vida, las puertas del amor, las puertas de la amistad, las puertas del conocimiento… Por ejemplo en La tragicomedia de Teodoupoulus Miriniaquis que es una parodia de los trabajos de Hércules el humor me permitió meterme en un mundo como el de la mitología griega, de por sí complejo, y hacerlo accesible para los chicos. O en Monstruario el humor fue un aliado indispensable para encarar una obra con un formato textual enciclopédico, nada interesante para un chico, en el que describo humorísticamente cincuenta personajes escalofriantes que merodean por la literatura invitando además a leer las obras en la que aparecen. Sin el humor no se hubiera convertido en un libro tan atractivo, sino en un mero diccionario. Pero además, en este y en muchos otros casos, el humor, al ser tan democrático, me permite que un libro pueda ser disfrutado no solo por un cierto público infantil, sino por todos, padres, maestros, adultos mediadores… Porque el humor tiene distintos matices que amplían el espectro lector.
Aunque el humor es mi preferido, no solo escribo historias divertidas, disparatadas, desopilantes… También me pongo seria a veces y encaro novelas policiales como El libro perdido, mi primera novela para jóvenes y adultos. O me atrevo al terror como en Cuentos que hielan la sangre y en El pozo y otros cuentos inquietantes. Lo hago porque como te dije, variar temáticas, géneros, registros…me obliga a múltiples lecturas que enriquecen mi escritura.

5.     Háblanos de aquella obra que más te haya impactado por su exigencia o por el significado personal que tiene en tu vida, aunque sé que para los escritores todas las obras son especiales.
No puedo elegir una obra en particular. Estoy orgullosa de todos mis libros. Es como que me preguntes a cuál de mis tres hijos quiero más y los quiero a los tres. Con algunos me llevo mejor que con otros. Con algunos discuto más. Pero el amor es incondicional. Y lo mismo me pasa con mis libros que son, como digo siempre, mis hijos de papel. En cuanto a la exigencia, ha sido la misma para todas mis obras.

6. ¿En qué te inspiras al escribir tus obras?
En todo: en recuerdos, en experiencias, en cosas que me pasan, en cosas que me cuentan, en la vida y fundamentalmente en la literatura. Yo leo mucho mientras escribo. Leo libros relacionados con lo que estoy escribiendo. Si escribo poesía, leo poesía. Si escribo cuentos de terror, leo cuentos de terror. No para copiar ni para imitar, sino para inspirarme justamente. Porque de algún modo lo que leo impregna mi escritura, la nutre, le da aliento… Pero además porque entre las palabras se esconden las ideas. Lo que pasa es que la inspiración es muy caprichosa. Es una creencia que viene del romanticismo literario. Y la verdad es que si uno espera estar inspirado, no escribe nunca. O lo hace muy poco. A veces uno tiene la suerte de sentirse tocado por la magia de la inspiración, pero cuando no es así, hay que reemplazarla con trabajo. Alguien me dijo una vez que, en el oficio de escritor, hay un 10 % de inspiración y un 90% de transpiración. Y bastante de eso hay. Yo escribo todos los días. No todo lo que escribo me gusta, claro. Y tiro muchas cosas a la basura o a la papelera virtual. Pero, a veces, escondida entre las palabras, aparece la idea. Y luego, sólo tengo que tirar de ella, como si fuera la punta de un ovillo. En esos momentos el texto fluye, desbordado e impetuoso como un río de deshielo. Entonces, escribo y escribo hasta que siento que ya no me queda nada por decir. Y empieza la segunda etapa: la más ardua. La de la corrección. No es fácil tomar distancia del texto propio y tener el pulso firme para sacar esto o cambiar aquello. Por eso, yo dejo mis textos un tiempo, antes de retomarlos y corregirlos. Cuanto más tiempo pasa, mejor. Más fácil me resulta corregirlos. Si después de un tiempo, los releo y me gustan, sé que van por buen camino.

7.   ¿Cuál es el mensaje central de ellas?
No hay mensaje en mis obras. La literatura no intenta dejar o trasmitir mensajes. Dice cosas, sí. Nos moviliza, nos hace pensar, nos emociona, nos conmueve… siempre a través de la historia que está contando, siempre a través de sus palabras, de ese modo único de decir que le es propio. Pero no pretende dejar mensaje alguno. Los verdaderos escritores no intentan dar mensajes a través de su obra y aquellos que escriben tratando de dar un mensaje no hacen literatura. Porque la literatura debe despertar en nosotros pensamientos y sentimientos, sí, pero esos sentimientos y esos pensamientos no pueden ser los que propone el autor, sino los que el texto provoca en el lector. Por eso habrá tantos sentimientos y pensamientos como lectores y a la vez serán todos diferentes, porque cada lector es único, irrepetible… Para mí esto es fundamental. En la literatura, y sobre todo en literatura infantil, hay que tener cuidado, sospechar de los que escriben con moraleja,  desconfiar de los que intentan bajar línea…

8.    Liliana como docente y escritora, qué le recomiendas a los padres para que impulsen el hábito de la lectura en sus hijos.
Un lector no se forma de un día para el otro A veces lleva años, a veces toda una vida... No basta con la pura alfabetización que propone la escuela. Para que un niño se convierta en lector (y al decir lector digo alguien que elige leer porque la lectura le da placer, porque los libros le dan felicidad) deberá recorrer un camino más o menos intrincado. Depende de muchas cosas, pero claramente los primeros pasos en ese camino son fundamentales. No será igual la relación con los libros si un niño se cría en un hogar en el que hay libros, si tiene padres que le cantan, le leen o le cuentan historias cada noche, si los libros solo aparecen en su vida cuando llega a la escuela… Lo ideal es que la lectura se convierte para él en una opción y una elección y sobre todo en una pasión y no, en una obligación… Para eso las acciones de los padres son fundamentales.
Para un niño todo lo que comparte con sus seres queridos es doblemente importante. Y aunque la lectura es en esencia un acto solitario, al comienzo necesita del adulto para que le lea, le cante, le cuente… Es fundamental asimismo crear un momento dentro de la rutina diaria donde la lectura esté presente. Un momento donde los poemas, los cuentos, los libros sean los protagonistas. Pueden ser contados, cantados, leídos, narrados…  El ratito antes de ir a dormir es ideal. Se aquietan los ruidos y la noche invita al silencio y a la tranquilidad. Hay que leerles o narrarles desde que son así de chiquititos y enseguidita hay que acercarlos a los libros para que empiecen a formar parte de su vida. Cuanto antes, mejor. Que los cuiden, claro, pero también que los manipulen, los hojeen, los lleven a la cama, los pongan debajo de la almohada, los lean y los relean...
Compartir la lectura con nuestros hijos durante toda su vida es importantísimo.  Por un lado, los chicos necesitan que los acompañemos al principio cuando todavía no leen o cuando se están formando como lectores, pero  es importante también, cuando los chicos ya son lectores, no dejar de acompañarlos: leer los libros que ellos leen, recomendarles otros, intercambiar opiniones... Un simple gesto que demuestra que nos interesa lo que están leyendo.
Y mil cosas más: visitar juntos una librería y demorarse intencionalmente en elegir y compra o ir juntos a una biblioteca para demostrar que el tiempo que se le dedica a la literatura no es tiempo perdido. ¿Qué hacer, si no quieren leer? Leerles o narrarles. No conozco chico por rebelde que sea que se resista a que alguien le cuente una historia.  Hacer acuerdos con los chicos que ya saben leer, pero se ponen vagos. Leer un libro por mes, por ejemplo. Y predicar con el ejemplo. Si los chicos no ven que sus padres leen libros (no diarios ni revistas, libros), si en una casa no hay una biblioteca, si escuchan frases como: "Y los libros son caros...", si uno no está convencido de que la vida sin literatura es más triste y más pobre, si el adulto no demuestra que él también disfruta con la lectura y es un lector empedernido, no podemos pedir un milagro. De todos modos, si uno les ha leído o contado o cantado desde bebés, si ellos han crecido rodeados de libros y de poesías e historias, es difícil que no se conviertan en lectores.

9. ¿Qué obras le sugieres los padres para que le lean a sus hijos?
Para mí, es importante darle un lugar de privilegio a la poesía, género imprescindible que es la puerta de entrada a la literatura. No sólo porque a los más chiquitos les fascina la rima y la musicalidad de las palabras, sino porque su brevedad favorece a los pequeños, que tienen un período de escucha breve y a los lectores principiantes, a quienes a veces desalienta un libro con muchas letras. Tampoco deben faltar los cuentos populares, los tradicionales o clásicos desde Caperucita y Blanca Nieves hasta El gato con botas y Barba Azul. Hay que elegir, eso sí, buenas versiones, versiones cuidadas en las que se respeten los elementos que esos cuentos tenían originalmente. Al ser textos muy conocidos pululan por allí ediciones con textos horrendos que eliminan partes fundamentales de esas historias. No hay que olvidar que todos los elementos de un cuento popular son símbolos, sabiamente acuñados por la humanidad durante siglos que el niño sabrá interpretar y decodificar y que le servirán para espantar sus miedos inconscientes. El adulto no debe asustarse con los cuentos clásicos que a veces le parecen crueles. Para el niño que necesita modelos claros para crecer con una psiquis sana, el cuento tradicional es una fuente de sabiduría ancestral. Yo he hecho versiones de casi todos los cuentos clásicos o tradicionales porque me encantan y creo en su valor, siempre que como digo no se cercenen nada de las versiones originales. Las escribí con mi propio estilo, aguijonándolas en algunos casos, para acercarlas al universo contemporáneo, con toques de humor, como me gusta, pero respetando a rajatabla lo que aparece en las versiones de Perrault, de los Hermanos Grimm, de Andersen…
Por supuesto además de poesía y cuentos populares debe haber textos literarios o sea textos de autor. La oferta de libros infantiles en este momento es variada y hay que ser cuidadoso. Escribir y hacer libros para chicos es algo grande. Por eso es muy importante elegir textos verdaderamente literarios buscando buenos autores de literatura infantil y juvenil y editoriales serias que nos garanticen calidad literaria y libros que responden a los intereses de los chicos en distintas edades. ¡Ah! Y no caer en la tentación de comprar las historias del personaje de dibujitos animados o de la muñeca de moda porque ellos se arreglan solos para llegar a manos de los chicos. Mucho menos como te dije, libros con mensajes o valores. Por último hay que recordar que los chicos pueden y deben leer muchos tipos de textos, pero el texto literario es único e insustituible y no pretende informar ni enseñar ni dejar moraleja, sino abrir ventanas a mundos posibles e imaginarios.

10. Liliana ¿cuál crees tú que es el papel del docente en el siglo XXI, cuáles son sus principales retos?
Creo que los docentes enfrentan en el siglo XXI varios desafíos. La globalización, el uso de nuevas tecnologías y la redefinición del rol docente son solo algunas de ellas. No es nada sencillo. Para mí que además ejercí la docencia, es un trabajo muy arduo, no siempre bien remunerado, poco gratificante en muchos aspectos, maravilloso en otros, cuestionado siempre, infinitamente complicado… Por eso siempre estoy del lado de los docentes. Siempre los apoyo. Creo que a veces están demasiado solos y la sociedad, la familia, el estado les pide que se hagan cargo de todo lo que ellos no hacen. Particularmente, en este sentido, creo que una de las cosas que implica un gran reto para los docentes hoy en día es promover la lectura. Antes eso era responsabilidad solo de las familias. Los chicos se criaban en casas donde había libros, con padres lectores, y la escuela se ocupaba de otras cosas: la repetición memorística de datos, la lectura en voz alta, la caligrafía… Ahora depende más de la escuela que por suerte  crea bibliotecas de aula, planes lectores, propuestas donde el leer por placer encuentra un espacio.

11. ¿Qué mensajes le das a tus pequeños lectores?
En mis libros ninguno. Como persona, que lean. Los libros abren puertas siempre. Uno solo debe buscar aquello que le gusta leer porque como lector tiene derecho a elegir, a cerrar un libro que no le atrae y a buscar otro. Las cosas materiales, los viajes que he hecho, los amigos que conocí y tanto más se lo debo a los libros. No imagino mi vida sin ellos. Soy feliz leyendo y escribo para que los chicos sean felices como yo. Quiero un mundo en el que no falten libros en la infancia. Porque leer nos hace libres.

12. Qué obra u obras colombianas te gustan?
Odio esta pregunta porque siempre me olvido de alguien. Pero si no me queda más remedio que responder, debo decir para empezar que me gusta el gran Gabo, claro. Gabriel García Márquez fue, es y será siempre uno de mis preferidos. Me gustan y mucho también y ya en el campo de la literatura infantil Triunfo Arciniegas, Yolanda Reyes, Ivar da Coll y alguien a quien tuve la suerte de conocer además personalmente, Jairo Aníbal Niño, que me regaló sus libros y me maravilló con su poética ternura. Y seguramente me olvido de alguien y luego me voy a arrepentir de haber respondido esta pregunta que odio.

13. ¿Qué le recomendarías a los escritores nuevos que intentan emerger y publicar sus obras?
Que no se den por vencidos. A Gabriel García Márquez le rechazaron en nueve editoriales Cien años de soledad. Por eso uno debe estar dispuesto a que lo rechacen al menos nueve veces. Pero además deben leer. Y mucho. Un escritor lee más que lo que escribe porque en la lectura aprende, se nutre, crece… Que corrijan lo que escriben. Hasta el cansancio. Una, dos, mil veces… Que jamás se la crean. La vanidad es el peor enemigo de un artista. Uno siempre debe dudar. Y que trabajen. El arte es también un trabajo. Que demanda horas, días, meses, años, una vida…

14. Si tuvieses la oportunidad de cambiar algo en el mundo qué cambiarías.
¡Qué difícil! Cambiaría muchas cosas. La injusticia, el odio, la maldad, la incomprensión, los prejuicios, la intolerancia, la ignorancia, la violencia… Hay tanto que cambiar…

15. ¿Cuál es tu fórmula mágica para alcanzar la felicidad? si tienes alguna fórmula compártela con nosotros.
Vivir cada día como si fuera la primera y la última vez. Tratar de ser feliz con las pequeñas cosas. Perseguir los sueños con ahínco. Y amar. Mucho.

16. Cuando partas de esta vida cómo quieres que te recuerden.

Como alguien que amó y mucho. Que amó la vida. Y que amó su trabajo. Y que amó a los seres que la rodeaban. Y que amó la literatura que es una forma de vencer a la muerte.

17. Qué proyectos futuros tiene Liliana Cinetto para compartirnos.
Ya lo he dicho alguna vez.  Más que proyectos tengo sueños. Son sueños sencillos. Algunos tienen que ver con mis afectos. Que mis hijos encuentren su vocación y logren vivir de ella, como me ocurrió a mí. Que el amor los espere en una esquina de la vida para hacerlos sonreír. Que algún día pueda viajar al pueblo de mis abuelos, en Italia. Otros son sueños literarios. Seguir escribiendo y publicando, claro. Cada vez más. Escribir esa novela para adultos que me ronda desde hace tiempo. Y sobre todo escribir mi mejor página, aquella que me haga para los que me leen una autora inolvidable.(...)
María Publishing
24 de junio de 2013
Fuente: Entrevista a Liliana Cinetto por María Publishing
            http://www.lilianacinetto.com.ar/


martes, 4 de junio de 2013

Autoestima


Qué hacer por la autoestima de nuestros hijos?

por Betty Goldberg




Las investigaciones han demostrado que los niños que crecen con una buena autoestima, crean un concepto de sí mismos favorable que los equipa con las herramientas necesarias para lidiar de manera más adecuada con las exigencias del mundo externo. En este artículo te voy a dar unos consejos muy prácticos y útiles para ayudar a tus hijos a manejar una autoestima adecuada.
La autoestima es el valor que nos asignamos a nosotros mismos y que se relaciona con cuánto nos aceptamos como somos y qué tan satisfechos estamos con nosotros mismos. Esto a su vez se relaciona con el grado en que creemos que tenemos derecho a ser felices y cuánto respetamos y defendemos nuestros propios intereses.
Las investigaciones sugieren que una de las mejores formas de contar con una buena Autoestima es tener padres que la posean y la modelen.
Si además nuestros padres nos crían con amor y respeto; nos permiten experimentar una aceptación consistente y benévola; nos dan una estructura de apoyo con reglas razonables y expectativas adecuadas; demuestran su confianza en nuestras aptitudes y virtudes…. Entonces  tenemos una probabilidad considerable de internalizar (hacer propias) estas actitudes y por lo tanto adquirir la base para una autoestima saludable.
Los niños con una autoestima alta:
Son seguros de si mismos.
Tienen confianza en sus capacidades.
Pueden reconocer sus errores y aceptarlos.
Saben que cuentan con apoyo, afecto y aceptación de sus padres.
Se valoran a si mismos.
Aprenden a defender sus derechos y sus puntos de vista.
La autoestima se desarrolla desde la infancia, primero a través de la relación con los padres y posteriormente con el grupo familiar y social.
¿COMO SE FORMA LA AUTOESTIMA?
Desde la infancia, los adultos podemos nutrir la confianza y el respeto de los niños hacia sí mismos, dependiendo de si los respetamos, les demostramos cariño de forma incondicional, los valoramos y los alentamos a tener confianza en sí mismos.
El desarrollar la autoestima es ampliar nuestra capacidad de ser felices.
La autoestima, en cualquier nivel, es una experiencia íntima; reside en el núcleo de nuestro ser. Es lo que YO pienso y siento sobre mí mismo, no lo que otros piensan o sienten sobre mí.
¿QUE PODEMOS HACER COMO PADRES PARA QUE NUESTROS HIJOS TENGAN UNA  AUTOESTIMA ALTA?
Comunicar pensamientos y valoraciones positivos.
Evitar comparaciones desfavorables entre hermanos o amigos.
Mostrarles que los queremos y confiamos en lo que dicen y hacen.
Elogiar el esfuerzo y los logros alcanzados por nuestros hijos.
Tener expectativas realistas hacia ellos.
Fortalecer y reforzar de manera constante sus cosas positivas.
¿CUALES SON LOS ERRORES EN LA EDUCACIÓN DE LOS HIJOS QUE  IMPIDEN LA FORMACIÓN DE UNA AUTOESTIMA ALTA.
1. Manejar al niño en función de premios y castigos.
Cuando se maneja al niño con premios y castigos, éste aprende que es valioso sólo cuando hace lo que las demás personas quieren y que para ganar un premio debe ser mejor que las demás personas. Al hacer esto, estamos haciendo que se valore en relación con la competencia con otras personas y no en relación a sus propios logros. Esto lo llevará a hacer las cosas por razones exteriores y no por sus propia motivación.
2. Tener expectativas que no corresponden a la edad o a las características del niño o la niña.
Comparar al niño con otras personas hace que nos formemos expectativas equivocadas. Es importante considerar que cada persona es diferente y tiene ritmos distintos para lograr sus objetivos. Aspirar a la perfección hace que el niño nunca o pocas veces logre satisfacer a los padres.  Ejemplo:  “Ya te salió mejor este dibujo, pero el de tu compañerito estaba perfectamente bien terminado”.
El niño seguramente se sentirá más satisfecho consigo mismo y más motivado a hacer un esfuerzo si se le dijera “Cada vez dibujas mejor, me encanta este dibujo”.
3. Resaltar los errores y no los logros.
Por lo general,  tendemos a hablar de los problemas con nuestros hijos, de los errores que cometen, en vez de hablar de las satisfacciones que nos dan y de sus logros. Por ejemplo, nos fijamos en el juguete que le faltó guardar en vez de felicitarlo por todos los que sí guardó; o resaltamos la materia en la que obtuvo baja calificación en lugar de elogiar el éxito en las otras actividades escolares.       De esta manera “olvidamos” reconocer los logros y le damos más atención y más valor a los fracasos.
RECOMENDACIONES PARA AYUDAR A NUESTROS HIJOS A INCREMENTAR SU AUTOESTIMA
Mostrarles aprecio y reconocimiento por las actividades en que sobresalen y apoyarlos en las que se sientan inseguros o poco aceptados. Esto lo podemos lograr si le enseñamos nuevas habilidades o les mostramos las que ya poseen y no las están reconociendo ellos mismos. Es recomendable reconocer abiertamente su esfuerzo y hablarle positivamente acerca de sus habilidades.
Prestarle atención al niño cuando lo necesite. Se recomienda escucharlos y demostrarles que nos interesa lo que dicen, mirándolos a los ojos y en ocasiones repitiéndoles lo que entendimos para verificar qué quieren decir.
Demostrarles a los hijos afecto con caricias,  abrazos, frases estimulantes como, “ estoy muy orgulloso de ti”  “haz hecho un trabajo magnífico”. Se sugiere hacerlo de manera espontánea y cuando sea real; los niños perciben fácilmente si el estímulo es sincero o no.
Elogiar sus esfuerzos: “Limpiaste muy bien la mesa”, “te quedó muy bien ese cuadro”.
Reconocer sus intentos de relacionarse con las demás personas: “Que bueno que le prestaste tus carritos a Juan”. “Hoy me ayudaste mucho a cuidar a tu hermanito”.
Crear un ambiente donde podamos expresar lo que sentimos, hablando de nuestros sentimientos abiertamente.
Darle pequeñas sorpresas como recaditos cariñosos, un dibujo, una tarjeta de felicitación, etc.
Compartir aficiones e intereses con el niño. Por ejemplo, hacer un deporte juntos, invitarlo a un concierto o simplemente sentarse con el niño a jugar un juego de mesa en familia.
Resaltar sus características especiales: “Eres muy bueno en trabajo manual”, “cuando me ayudas en el jardín las flores se ponen bonitas”.
Aceptar y respetar sus ideas, animándolo para que las lleve a cabo aunque sean diferentes a las nuestras.
Respetar la intimidad de su habitación y permitirle que lo decore como a él le gusta.
Permitirle que cumpla con sus responsabilidades a su manera, para que así descubra por sí mismo sus cualidades y habilidades.
Mantener un sentido del humor ante los errores. Esto nos permite relajarnos y observar nuestras fallas desde una perspectiva más sana.
Permitir que lleve a cabo su trabajo y obligaciones a su ritmo.
Comprender sus fracasos y apoyarlo cuando necesite ayuda. No es necesario ser el mejor o ganar siempre, ni es posible ser perfecto en todo. Por ejemplo: “Esta calificación en tu trabajo nos va a servir mucho, porque aquí tenemos señalado con estas crucecitas lo que debemos repasar para el próximo examen. No te preocupes yo te voy a ayudar".


Publicado en: Estrés y Salud Mental


domingo, 26 de mayo de 2013

lunes, 20 de mayo de 2013

¿CÓMO EDUCAR A LOS NATIVOS DIGITALES? DESAFÍALOS



http://marcelamomberg.wordpress.com/category/innovacion/


Desde que educo en redes sociales, siempre recibo preguntas de mis compañeros profesores, la mayoría  orientadas a qué hacer con estos alumnos inquietos, proactivos, desafiantes, inquisitivos, incluso soberbios.

Y como no serlo, si con un solo un clic pueden tener a su alcance todo lo que necesitan,  todo está en la red y como buenos hijos de la tecnología, todo lo que les enseñamos lo googlean, no sólo para corroborar si lo que les decimos es correcto, también para buscar nuevas versiones y tomar ellos su propias conclusiones.

Educarlos es todo un desafío, porque la autoridad ya no la dan los años, ni los conocimientos, hay que ganarla en un nuevo espacio, donde las relaciones son horizontales y cada integrante aporta.

 ¿Qué hacer con estos nuevos alumnos? Desafiarlos.

 Integrarlos al proceso educativo como un integrante más, un actor educativo dispuesto a crear e innovar, con voz y que está deseoso de demostrar cuanto puede aportar.

Por qué no publicar los contenidos a impartir en un blog personalizado por asignatura, proponiendo diferentes actividades donde los alumnos deban participar, debates online, creaciones tutoriales para enseñar temas relacionados, creación de una biblioteca virtual donde se almacenen los trabajos realizados, generación de buscadores para acotar el tiempo de búsqueda y sepan como discriminar las fuentes confiables de las que no lo son. Hasta creación de comics temáticos (históricos, matemáticos, biológicos, artísticos).

Estamos en un momento histórico, nuestros alumnos, hijos de la tecnología, están transformando el mundo, unamos nuestra experiencias, voluntades, capacidades y generemos una sociedad más justa.

Renovemos nuestra labor pedagógica, eduquemos en el ambiente natural de los niños, las redes sociales y así crear un ambiente de mutua validación, donde nuestros alumnos sean participativos, creativos, innovadores, líderes y protagonistas de su historia.

 Desafiarlos, invitarlos a crear campañas solidarias , orientarlos en sus intereses, hacerlos  participar y demostrar las geniales habilidades que desarrollan con maestría desde hace tanto tiempo.

Tendrás las clases más participativas que puedas imaginar y lo mejor, alumnos felices, comprometidos y validados, con las habilidades y competencias para enfrentar futuras interrogantes.

¡Desafía, invita, participa. Educa en la era digital, educa en redes!


martes, 14 de mayo de 2013

"Repetir o no repetir: ¿es ésa la cuestión?"


Opinión de Ana M. Borzone y Sandra Marder

La alfabetización temprana. A comienzos de la década del 90´ realizamos una experiencia con niños de 5 años provenientes de un barrio suburbano marginado, en situación de pobreza extrema. Al terminar el curso, más del 50% de los niños escribían textos en forma convencional y algunos también leían textos convencionalmente.
Como l@s autor@s de la nota señalan, hay niños que, por tener en su hogar un entorno alfabetizado favorable, aprenden a leer y a escribir antes de los 6 años. De esta observación se desprende, que debemos buscar la equidad desde el Nivel inicial para proporcionar a los niños que no tienen ese entorno, los medios y la intervención pedagógica necesaria para que adquieran todos los conocimientos y habilidades precursoras de la alfabetización, que facilitan el aprendizaje de la lectura y de la escritura.
Consideramos que los efectos de un medio pobremente alfabetizado no son inevitables o irreversibles en tanto se conceptualicen las diferencias individuales no como indicadores de las dificultades para aprender sino como indicadores de la cantidad y calidad de la intervención educativa necesaria para garantizar el aprendizaje de todos los niños.
Entonces: ¿Por qué se sostiene que los niños aprenden en segundo grado? ¿Por qué la evidencia “científica” (empírica) que fundamenta la Resolución 174-12 no coincide con todas las investigaciones que hemos realizado en la Argentina y las que se realizan en otros países? ¿Se considera, acaso, que los niños argentinos padecen algún tipo de problema constitucional, por ser argentinos, que les impide aprender? Habida cuenta de que en otros países de habla española, como España, aprenden en el 1° año de escolaridad primaria.

Los programas de acompañamiento/recuperación del aprendizaje de la lectura y de la escritura. 
Según señalan l@s autor@s de la nota, hay muchos niños que en tercer grado no han aprendido a leer ni a escribir, observación que coincide con los datos que tiene el Ministro de Educación sobre la cantidad de niños con sobre-edad en nuestras aulas.
Aún cuando resulte incomprensible e injustificable que tantos niños tengan dificultades ya que estos, en la mayoría de los casos, solo resultan de problemas pedagógicos y de acceso a las escuelas, y por lo tanto, de problemas subsanables, no se ha planteado qué acompañamiento van a tener los niños para, finalmente, aprender en segundo grado.
Cabe señalar en ese sentido que por ejemplo en el Proyecto Maestro + Maestro del área de Inclusión Educativa del MECABA, los niños hasta el año 2009 pasaban a 2° grado sin los aprendizajes esperados pero con el acompañamiento del maestro ZAP que sostenía en forma diferenciada, muchas veces del maestro de grado, e intensiva el proceso de enseñanza de la lectura y la escritura del alumno. Este programa logró su propósito, disminuir la repitencia, cuando se aplicó una instancia similar en contenido y forma a nuestra propuesta de acompañamiento. Se podría disminuir el costo del ZAP y mejorar la calidad del dispositivo formando adecuadamente recursos que el sistema ya posee para que se aplique el instrumento que hemos elaborado.
En el marco de nuestras investigaciones y atendiendo también a las propuestas de intervención que se han elaborado en otros países precisamente “para que ningún niño quede por detrás de sus pares”, hemos elaborado un programa de acompañamiento que se está siendo aplicado actualmente en forma piloto por “maestras orientadoras de los aprendizajes” (las MR de la antigua nomenclatura de los Equipos de Orientación Escolar (EOE) de la provincia de Buenos Aires). Participan de esta experiencia grupos de niños de primero y segundo grado que no han avanzado como sus compañeros. Cabe señalar que se han obtenido muy buenos resultados.
Consideramos, en consonancia con los postulados de la teoría socio.histórica-cultural de Vigotsky, que es la enseñanza la que promueve el aprendizaje. Sin duda los buenos resultados se deben a la formación de estas maestras, de su compromiso y de la adecuación teórica-metodológica del programa de acompañamiento. 

El fracaso del sistema educativo y las víctimas del fracaso.
Es sin duda doloroso comprobar que nuestro sistema educativo fracasa a tal punto, que podemos predecir con dramática precisión la clase de vida que tendrán los niños que no aprenden a leer y a escribir, cuando sean adultos. 
Sabemos por numerosos estudios que la brecha en conocimientos entre niños que provienen de diferentes sectores socioeconómicos se acrecienta en el curso de la escolaridad y que las posibilidades laborales están asociadas al nivel de escolaridad alcanzado. Los niños que no aprenden a leer ni a escribir, no sólo quedan marginados del sistema educativo, sino también de la sociedad. Por lo que ya no se trata de “perspectivas”, “resoluciones”, “opiniones”, se trata de la vida de muchos niños que tienen derecho a decisiones fundamentadas que habiliten su alfabetización.

Dra. Ana María Borzone
Investigadora Principal
Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas

Dra Sandra Marder
Investigador Adjunto CIC PBA
Docente Facultad de Psicología UNLP

Referencias de publicaciones relacionadas con el tema:
Borzone de Manrique, A.M., Rosemberg, C.R., Diuk, B., Silvestri, A. y Plana, D.. (2011). Niños y maestros por el camino de la alfabetización. 2da. Ed. Buenos Aires: Novedades Educativas.
Borzone de Manrique, A.M. y Rosemberg, C.(2000). Aprender a leer y a escribir entre dos culturas. Buenos Aires: Aique. 
Borzone de Manrique, A.M. (1994). Leer y escribir a los 5. Buenos Aires: Aique. 


Marder, s (2012) Impacto de un programa de alfabetización temprana en niños de sectores urbano marginales. ISBN: 978-987-33-2664-6. Tesis doctoral publicada en biblioteca de humanidades de la FHyCE de la UNLP en formato digital.
Marder, S (2011). Resultados de un programa de alfabetización temprana. Desempeño en lectura en niños de sectores en desventaja socio económica. Revista Interdisciplinaria. N° 1 Vol. 28. p.159-176. ISSN 0325-8203
Piacente, T. Marder, S., & Resches, M. (2008). Condiciones de la Familia y el niño para la alfabetización. Evaluación de Impacto del Plan Más Vida. Buenos Aires

CÓMO AYUDAR A LOS NIÑOS CON PROBLEMAS EN EL APRENDIZAJE DEL CÁLCULO


La discalculia es un trastorno poco conocido, que se caracteriza por la dificultad para manejar números, operaciones y conceptos matemáticos, sin la existencia de una causa que lo justifique.

La discalculia es una dificultad específica en el proceso de aprendizaje de las matemáticas o en aprendizajes en los que se requiere un nivel de razonamiento determinado.  El término discalculia se refiere específicamente a la incapacidad de realizar operaciones matemáticas o aritméticas.


No guarda relación con el nivel intelectual ni con el método de enseñanza utilizado, pero sí con otro tipo de alteraciones. Se considera una variación de la dislexia.

Se trata de personas con un coeficiente intelectual normal que presentan problemas con las matemáticas, señas y direcciones, etc.

Hay que hacer una diferencia entre los términos acalculia y discalculia. Cuando nos referimos al término acalculia, nos estamos refiriendo específicamente a los trastornos del cálculo cuya causa no se debe a un deficiente aprendizaje, sino a una lesión cerebral ya en la edad adulta. Hay que distinguir entre personas que realmente se le dan mal las matemáticas y otras que presentan dificultades en el aprendizaje de éstas.

La discalculia se puede detectar en los primeros cursos escolares cuando el niño no logra una correcta escritura de los números, ni la realización de series secuenciales o clasificaciones numéricas. En cursos más avanzados, afecta al razonamiento, siendo imposible resolver los problemas matemáticos más simples.

Algunos de los síntomas más frecuentes son los siguientes:

- Presenta frecuentes dificultades con los números, no los identifica con claridad, duda y se equivoca al nombrarlos o escribirlos, confunde grafismos parecidos como (3 x 8) o (4 x 7). Confusiones de los signos: +,-, / y x, confunde el signo de sumar con el de multiplicar y el de restar con el de dividir, y viceversa.

- Invierte, rota o transpone los números, etc. el caso más frecuente es confundir el seis con el nueve, los hace girar ciento ochenta grados: (6 x 9); (69 x 96). Problemas para expresar problemas matemáticos, interpretar los enunciados de los problemas o para entender conceptos como posición, tamaño y relaciones.

- Existen dificultades relacionadas con pensamientos operatorios, cálculo mental, clasificación, orden, cantidades, correspondencia, seriación, y reversibilidad.

- Dificultades en la coordinación espacial y temporal. Tienen problemas para organizar los números en columnas o para seguir la direccionalidad apropiada del procedimiento. Esta relación es de gran importancia en las operaciones matemáticas y dificulta la realización de cálculos.

- Les resulta prácticamente imposible recordar y comprender conceptos, reglas, fórmulas o secuencias matemáticas como las tablas de multiplicar o los pasos que hay que seguir para resolver una división.

¿Qué podemos hacer para solucionar este problema?

Es muy importante tratar la discalculia tempranamente, de lo contrario ocasionará un importante retraso educativo y un gran sufrimiento en los niños que lo padecen. El problema debería detectarse en los primeros cursos escolares donde se empiezan a asentar los conceptos básicos de las matemáticas, conceptos necesarios para continuar con el proceso de aprendizaje, ya que el conocimiento de las matemáticas es de tipo acumulativo, es decir, no se pueden entender las multiplicaciones y divisiones sino se entienden las sumas o restas.

- Debemos motivarlos, mostrándoles que tienen talentos y aptitudes en otras materias, haciéndoles entender que solamente tienen dificultades en las matemáticas y que las podrán ir superando poco a poco con paciencia y esfuerzo. Tenemos que ayudarles a desarrollar al máximo sus capacidades pero siendo siempre realistas ante las expectativas.

- Cuando se trata de niños en edad escolar, debemos animarles a visualizar los problemas de matemáticas y darles el tiempo suficiente para entenderlos.

- Es muy positivo realizar dictados y copiados de números, así como utilizar el juego como medio para realizar cálculos. Llevar la puntuación de un partido de baloncesto o de tenis supone un ejercicio muy beneficioso para ellos.

- Utilizar estrategias cognitivas que faciliten el cálculo mental y el razonamiento visual.

- Hay que comprender el mecanismo de las operaciones y llegar a entender para qué sirven. Pongamos ejemplos, tratando de relacionar los problemas a situaciones de la vida real.

- Realizar todo tipo de actividades que permitan adquirir habilidad en la utilización de relaciones cuantitativas. Puede ser necesario empezar por un nivel básico no verbal, comenzando por los principios de cantidad, tamaño, orden, espacio y distancia.

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Publicado en Educación Especial, Lenguaje Matemático, Números y Operaciones


sábado, 11 de mayo de 2013

IX Foro Latinoamericano de Educación - Ciudad de Buenos Aires




Organiza: Fundación Santillana.
Inicio: 27 de mayo de 2013, 18:00 hs.
Lugar: Av. L. N. alem 720 - CABA.
Actividad gratuita. Requiere inscripción.








El Foro Latinoamericano de Educación, que convoca  Fundación Santillana en Buenos Aires, junto con la Organización de Estados Iberoamericanos y el Ministerio de Educación de la Nación, va a celebrar su novena edición bajo el título “La escuela ante nuevos desafíos: participación, ciudadanía y nuevas alfabetizaciones”.
Dada la relevancia del tema, existe un amplio consenso sobre la importancia que tiene conocer y contrastar opiniones y experiencias variadas en un aspecto tan decisivo para la mejora de la calidad de la educación, por ello lo invitamos al Foro, que se realizará el lunes 27, el martes 28 y miércoles 29 de Mayo desde las 18:00 a 20:30hs en el auditorio de la Fundación Santillana en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

El evento se desarrollará en 3 jornadas, la primera se inaugurará el Foro y se presentará el Documento Básico; la segunda se dedicará al análisis regional y, por último, el tercer día se realizará un análisis nacional respecto a la temática en cuestión.

Inscripción
https://eventioz.com/events/ix-foro-latinoamericano-de-educacion

Consultas:
foro@santillana.com.ar

domingo, 5 de mayo de 2013

CÓMO ESCRIBIR PARA NIÑOS


Publicado en el blog amigo "TEJIENDO CUENTOS Y POESÍAS INFANTILES"



TEJIENDO CUENTOS Y POESÍAS INFANTILES: CÓMO ESCRIBIR PARA NIÑOS: Creo que la regla principal de la que parten todas las demás es que, escribir para niños requiere VOLVER A SER NIÑO OTRA VEZ. Todo aquel q...


No se lo pierdan




Museo Saavedra: Crisólogo Laralde 6309 - CABA.

"...el narrador se presenta como “el que trae cuentos”, postulándose, a su vez, como un modelo de lector, un lector que procesa y transforma lo leído, que relaciona la historia no sólo con el objeto libro sino también con su cuerpo, sus ideas y sus emociones, un lector que recupera el placer de la lectura. Por eso, es importante presentarse ante los chicos como narradores, pero también como lectores: cargar con los libros como cofres que contienen la riqueza de las historias, hablar de los autores, mostrar las ilustraciones."




sábado, 4 de mayo de 2013

Un momento compartido


LA TAREA PARA EL HOGAR

Las tareas o deberes que llevan las niñas y los niños para hacer en casa tienen un sentido muy importante: sirven para repasar lo que se aprendió en la escuela. Ayudan a aprender, a reelaborar y a ampliar lo realizado en la escuela. También pueden servir para prepararse antes de un nuevo tema.

Si un chico está solo frente a su tarea, puede resultarle más difícil. En cambio, si es un momento que comparte con un grande, se sentirá acompañado, querido y apoyado...

Las tareas escolares ayudan en gran medida a tu hija(o) a desarrollar su autonomía. Cuando son pequeñitos requieren supervisión, quizá tendrás que sentarte a su lado, no para hacerles la tarea, pero sí para orientarlos en sus dudas.
Aunque al principio le cueste un poquito a tu hijo establecer la rutina nuevamente o por primera vez, es importante que realice sus tareas, ya que le sirven de repaso en sus clases y además va creando en ellos los hábitos de estudio.
Los expertos indican que las tareas escolares son sus primeras preocupaciones y cargas de responsabilidad que no solo refuerzan lo aprendido, si no que supone una excelente oportunidad para que se adquieran hábitos de trabajo, desarrollen su capacidad de organización y aumenten su autonomía; “un trabajo diario es la base para convertirse en alumnos responsables”.
Un factor importante es la organización del espacio en que tu hijo realizará sus tareas escolares. Es muy bueno que el pequeño tenga un lugar adecuado, cómodo y exclusivo para hacer esas tareas en casa, un rinconcito fijo facilita su concentración, solo procura que éste no tenga distracciones como la televisión.
Mucha o poca carga de tareas no demeritan la educación, dosificar el volumen de tareas en casa es la clave para que los niños entiendan mejor los contenidos. Quizá haya días en que su maestra(o) no le deje tarea, probablemente sea porque en otros días la carga fue mayor.
En todo caso, si consideras que debe ocupar una parte de su tiempo al estudio aún cuando no hay tareas, invítalo a leer un libro de su interés, incluso podría ser enfocado a temas que esté viendo en clase, solo no olvides hacerlo de una forma atractiva y divertida, tomando en cuenta la edad de tu hijo y el nivel escolar que curse.



lunes, 29 de abril de 2013

Material para Docentes: Proyecto "Dar de leer"




Información muy interesante publicada en el blog
 "Material para docentes"


Material para Docentes: Proyecto "Dar de leer": Este proyecto, se propone crear el hábito de la lectura desde la infancia y estimular la lectura placentera en los niños. Toma su nombre...

viernes, 12 de abril de 2013

"MONSTRUARIO"


de Liliana Cinetto


Uno nunca sabe cuándo se va a encontrar frente a frente con un vampiro, un hombre lobo, un fantasma o un monstruo. Porque algunos de estos seres escalofriantes se reconocen a simple vista. Pero otros...

Por eso es muy útil tener a mano mi nuevo libro: MONSTRUARIO.

Una guía terroríficamente divertida de las cincuenta criaturas más horrendas de todas las épocas que andan pululando por la literatura. Y (¿por qué no?) por la vida

Un libro fruto de mi infatigable investigación, mis  temerarios viajes, mis incesantes lecturas y mis miedos incurables.

Un libro escrito con humor que es el único modo que encontré para tolerar tanto monstruo junto.

Un libro que invita a los chicos valientes a leer otros libros que garantizan las peores pesadillas.

Con los valiosísimos testimonios gráficos de Gerardo Baró, Sebastian Barreiro, Poly  Bernatene, Diego de Rose, Sabrina Florio, Sebastián Giacobino, Gustavo Mazali; Dolores Okecki, Franco Spagnolo y Pablo Tambuscio, todos monstruos de la ilustración.

Lo editó Pictus.

No se lo pierdan.




miércoles, 10 de abril de 2013

Estrategias para aumentar la participación y el placer de aprender.



1.- Buscar maneras de mantener a los alumnos activos durante el proceso de aprendizaje. Cuando el alumno está dinámicamente comprometido – con mente y cuerpo – en la captación del sentido y en la integración de ideas y habilidades, participará con gusto en el aprendizaje y dejará de ser un mero observador.

2.- Relacionar los objetivos y temas de estudio con las experiencias de los alumnos. Las experiencias personales son concretas y tienen un valioso contenido emocional. Por ello, reconocer las experiencias de los alumnos y usarlas en el proceso de aprendizaje estimula la motivación intrínseca.

3.- Valorar los intereses, hobbies y actividades extracurriculares de los alumnos. Para relacionar los temas con los intereses y experiencias de los alumnos, el docente deber reconocerlos y valorarlos.

4.- Presentar información y afirmar posiciones contrarias a las ideas de los alumnos, cuando sea necesario. Si los alumnos se ven confrontados con ideas y opiniones contrarias, se sienten estimulados a explorar justificaciones, aclarar hechos o cambiar sus creencias, todos estos procesos requieren un compromiso activo y respaldan la motivación intrínseca.

5.- Respaldar la instrucción con humor, experiencias personales, información casual y anécdotas que ilustren los rasgos humanos del tema. Los alumnos son muy receptivos de los aspectos humorísticos y personales del material de estudio ya que los ayuda a relacionarlo más directamente con su vida y sus sentimientos.

6.- Usar preguntas divergentes y actividades de tormenta de ideas para estimular el compromiso activo. Las preguntas que carecen de respuestas exactas fomentan el pensamiento creativo y estimulan la participación y el deseo de asumir riesgos.

7.- Variar las actividades, manteniendo los objetivos de estudio y la estructura curricular. El docente puede ayudar a los alumnos a prepararse para desafíos inesperados y estímulos múltiples, implementando diversas actividades y enfoques.

8.- Al mismo tiempo que trata de reforzar el interés del alumno por el estudio, el docente no debe rechazar la espontaneidad. Éste debe estar preparado para apartarse de la clase que ha planificado cuando se enciende el interés de los alumnos por un tema que no está directamente incluido en la clase.

9.- El docente puede aumentar el grado de entusiasmo que su enseñanza despierta mediante el uso de la voz, los gestos, los movimientos corporales, el contacto visual y la expresión facial. Las actitudes hacia el estudio no se pueden “enseñar”, se captan. Si el docente es negativo, aburrido o torpe, el alumno no puede captar una actitud positiva y entusiasmo hacia el estudio.

10.- El docente debe revisar y redefinir los objetivos de estudio para reconocer su valor y debe también comprometerse en la búsqueda de que todos los alumnos los cumplan. Si desea estimular el interés de los alumnos por el estudio, el docente necesita valorar y comprometerse con lo que está enseñando.


Raffini, James “150 maneras de incrementar la motivación en la clase” Ed. Troquel 1996.- Buenos Aires
Publicado por Instituto ISIP


Ya están abiertas las inscripciones para las Terceras Jornadas Internacionales de Literatura Infantil y Juvenil que se celebrarán del 31 de mayo al 2 de junio en el teatro Empire (Hipólito Yrigoyen 1934) en la ciudad de Buenos Aires. 
En el marco de este evento se realizarán conferencias, mesas redondas y talleres relacionados con la literatura destinada a los niños y jóvenes. Las charlas y actividades estarán a cargo de especialistas de Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Cuba-Estados Unidos y Venezuela. Las personas interesadas deben dirigirse a: 
circulocuentos@gmail.com.


miércoles, 27 de marzo de 2013

La corrección


Ha experimentado una serie de cambios con el devenir de la disciplina en tanto materia escolarizada. Corregir es una de las tareas más tediosas que existen y una de las de mayor complejidad, pues intentamos que el alumno aprenda y que no solamente vea cuál es su error. En otros momentos, se limitaba a marcar las equivocaciones, asignar una calificación Hoy, desde las nuevas perspectivas de la didáctica y de las ciencias del lenguaje, la pregunta está en cómo tenemos que corregir.
Cuando se lee una producción realizada por los estudiantes ¿se debe marcar la incorrección o dar la respuesta correcta? Sabemos que si optamos por esta segunda solución estaremos haciendo que el alumno adopte un rol pasivo. En cambio, si nuestra propuesta didáctica elige la primera, ahí el desafío quedará para el alumno, que deberá tomar la iniciativa de corregir y trabajar en ello a conciencia.
Uno de los procedimientos usuales para corregir consiste en socializar las producciones realizadas por medio de la lectura. Aquí, los docentes deben, trabajar con el análisis oral de las producciones, enseñarles a ver más allá de las palabras, a pensar, a descubrir los pequeños – o grandes– errores que hacen que la calidad literaria de un texto disminuya. Deben recordar –y hacerles recordar a sus alumnos– que la escritura se diferencia de la oralidad por ser diferida, es decir que se leerá en otro tiempo y espacio, distintos de los de la producción, y que por lo tanto se debe tener en cuenta que el receptor de nuestro trabajo debe entender lo que queremos transmitir.
A partir de la lectura, se encontrarán errores o se marcarán aciertos para luego pasar a un segundo momento que es el de la corrección de lo escrito en el papel. Como señalan Rojo y Somoza (1994, 130), los “problemas que pueden dar lugar a error sólo se pondrán en juego durante la escritura (distribución de la información en párrafos, conectores, puntuación, ortografía, entre otros). En el momento de la corrección escrita, será necesario trabajar con marcas determinadas que le indiquen al alumno qué aspectos son los que debe revisar para que su producción sea cohesiva y coherente, y que cumpla mínimamente con cuestiones de normativa. Una vez efectuada esta segunda corrección del escrito, los alumnos deberán, reescribir el texto. En esta reescritura deberán tener especial cuidado en corregir aquellos errores señalados por el docente. La relectura que el estudiante haga de su producción le posibilitará corregir el texto de manera que lo que desea decir pueda ser expresado con mayor claridad. Una vez finalizada esta etapa los trabajos deberán ser entregados al docente para que los corrija nuevamente. Una vez más, en caso de que subsistan los errores, se harán las marcas y se reflexionará sobre ellas con los alumnos en forma oral al hacer la devolución de los trabajos.
Tal vez signifique un gran esfuerzo de parte del docente pero los resultados pueden ser mejores que si nos limitáramos a corregir de acuerdo con los viejos paradigmas de la evaluación.  La tarea puede ser tediosa, pero llevará al alumno a utilizar correctamente el borrador y a comprender la importancia de las distintas etapas de la escritura como un medio para lograr que sus producciones sean adecuadas y que cumplan con su intencionalidad comunicativa.


Para tener en cuenta


sábado, 9 de marzo de 2013

¿Qué queremos decir cuándo hablamos de aprender a aprender?


Un nuevo año lectivo comenzó y con él la necesidad de planificar las estrategias que permitan aprender a los alumnos, pero...qué es aprender?




Escrito por Edith Beatriz Burgos 

Un muy comentado informe de la UNESCO llamado “Los pilares de la educación del futuro” nos invita a los docentes a practicar tres principios para mejorar la calidad educativa. Estos pilares son el aprender a aprender, aprender a vivir con otro y aprender a hacer.
En la observación de las aulas de distintos niveles educativos me pregunto si después de algún tiempo de difundido estos principios realmente la educación implementó estos cambios y si logramos una mejora en las prácticas.
En este artículo me referiré al objetivo de la educación permanente de aprender el oficio de aprender. Con esto nos referimos a que nuestros alumnos logren aprendizajes significativos y no mecánicos ni memorísticos. Todos los que llevamos años en la educación vemos fracasar alumnos en evaluaciones orales o escritas que han estudiado de memoria y se esfuerzan por reproducir textualmente al autor y muchas veces al producirse una alteración en el clima del aula, o en lo emocional subjetivo, el alumno pierde el hilo de lo que estaba desarrollando, se le produce una laguna mental y no puede seguir con su producción. Esto lo lleva irremediablemente a no aprobar dicha evaluación y lo que es más importante aún no haber aprendido realmente lo que debía aprender.
¿Qué queremos decir cuándo hablamos de aprender a aprender?
Según la definición de Gaskins y Elliot, el aprendizaje “es un proceso socialmente mediado, basado en el conocimiento, que exige un compromiso activo por parte del estudiante y que tiene como resultado un cambio en la comprensión”.
Por que decimos que es social y mediado, pues, para aprender lo nuevo lo tenemos que relacionar con los saberes que ya tenemos y es más fácil realizar esto si lo hacemos interactuando con los otros. Con esto queremos significar que el docente debe favorecer momentos de relación e intercambio entre sus alumnos al interior del salón de clases.
Por que decimos que el aprendizaje debe basarse en conocimientos activos. Para lograr esto debemos partir de los saberes previos, para así ir incorporando lo nuevo. El docente debe ingeniárselas para favorecer en el alumno, la relación de lo “nuevo” con lo “viejo” en forma creativa.
Por que decimos que el alumno debe comprometerse a aprender. El desafío del docente es hacer interesante la propuesta de temas a trabajar para incentivar y lograr así que el alumno se motive.
Por que decimos que el alumno debe lograr un cambio en la comprensión; esto no solo significa tener información sino poder operar con ella. El desafío del docente es pensar actividades donde el alumno pueda explicar con sus propias palabras, ejemplificar, aplicar a otras situaciones, justificar, comparar, contextualizar, generalizar.
Si los docentes tenemos en cuenta lo anteriormente desarrollado, favoreceremos en nuestros alumnos la adquisición de aprendizajes significativos.
Todo aprendizaje se convierte en significativo cuándo el docente estructura lógicamente el contenido a enseñar de forma que el alumno pueda partir de lo más simple para llegar a lo más complejo y así se puedan jerarquicen los contenidos o temas.
Otra condición para que se de el aprendizaje significativo es que el alumno pueda incorporar y relacionar lo nuevo con lo ya aprendido, a su vez hay que favorecer la motivación para que realmente se tenga deseos de aprender y que sus aprendizajes se guarden y archiven en una memoria a largo plazo que pueda activarse y transformarse en la aplicación de situaciones nuevas.
Esto último llamado funcionalidad, es importante para que lo que se aprendió no sirva solo al momento de ser evaluado en la escuela sino que quede fijado en la memoria a largo plazo y pueda servir para la vida en cualquier momento que lo necesitemos.
A veces se producen obstáculos para el logro de algunas de estas condiciones que describimos como esenciales para los aprendizajes significativos. Algunos de ellos tienen que ver con situaciones del contexto socio cultural donde se desarrolla y aprende el sujeto o sea, son externas al alumno pero influyen en él y otros factores tienen que ver con situaciones internas o intrínsecas del sujeto tanto desde el orden psicológico como neuropsicológico.
Algunos de los impedimentos para que el alumno “aprenda” adecuadamente son:
- un contexto socio cultural desfavorable tanto desde lo familiar como desde lo escolar o cultural.
- una etapa de la vida conflictiva como lo es la adolescencia.
- fallas o trastornos orgánicos como lo son los problemas auditivos, motores o visuales, disfunciones cerebrales, disminuidos intelectuales, etc.
-dificultades socio- emocionales como lo son la baja autoestima,
la vergüenza, desinterés, baja tolerancia a la frustración, etc.
También es importante que el alumno utilice las llamadas “estrategias de aprendizaje”.
Las estrategias de aprendizaje son todos aquellos procesos que el alumno necesita poner en juego a la hora de resolver una determinada situación problemática o “conflicto cognitivo”.
Las estrategias de aprendizaje pueden ser de tipo cognitivo o metacognitivo.
Las estrategias cognitivas consisten en prestar atención y seleccionar la información que tiene que ver con las posibilidades de ingresar y buscar la información para luego trabajar con ella. Cuando fallan estos procedimientos nos encontramos con dificultades de aprendizaje que pueden tener su origen en problemas de vista, oído o problemas con la atención como lo es el síndrome de déficit atencional. El alumno tiene problemas en torno a lo que la Psicología Cognitiva llama memoria y atención sensorial, esto es muy importante para que se den buenos aprendizajes porque lo sensorial es lo que nos permite en primera instancia ingresar al área cerebral los elementos con los cuáles tenemos que trabajar para aprender.
En segundo lugar otras estrategias cognitivas tienen que ver con el procesamiento de la información, acá el sujeto tiene que tener posibilidades de procesar, organizar y estructurar la información para resolver los problemas cognitivos que se le presenta en la escuela. Cuándo hay problemas en algunas de estas funciones cognitivas nos encontramos ante dificultades que pueden ser de lectura comprensiva, inferencias o deducciones lógicas, fallas en la memoria a largo plazo, olvido de saberes adquiridos anteriormente, o cuándo el sujeto no ha desarrollado las estructuras cognitivas acordes a los aprendizajes que el nivel educativo le exige.
En tercer y último lugar hay estrategias que tienen que ver con la forma en que se comunican los resultados del pensamiento y el aprendizaje. Si un alumno realmente aprendió, tiene que poder expresarlo en forma verbal, escrita o gráfica.
Cuándo hay fallas en estas funciones cognitivas, el alumno tiene dificultades en la expresión oral o escrita, inhibiciones orales, nerviosismo, fobias sociales, desprolijidad en la presentación de trabajos escritos, dificultades desde lo motriz que lo llevan a tener problemas en la realización de los grafismos, el dibujo, o la práctica de algún deporte.
En síntesis, un alumno para aprender debe poner en juego múltiples capacidades para realizar el trabajo o tarea escolar que consiste fundamentalmente en organizarse, comunicarse e intercambiar con otros compañeros, realizar búsqueda de información, poder asimilar y seleccionar esa información, lograr tener una actitud crítica y comprensiva en el análisis de esa información, ser creativo y poder comunicar el resultado de sus aprendizajes de forma tal que tanto el docente como sus compañeros puedan comprenderlo.
Las estrategias metacognitivas, significan tener “conocimiento acerca del conocimiento”.
Solo cuándo se piensa en la forma en que pensamos estamos en condiciones de mejorar nuestro propio proceso de aprendizaje.
Es importante que cada alumno tome conciencia de sus propios procesos de aprendizaje. Esto influye en como el alumno planifica sus estudios, como lo ejercita y como se prepara para ser evaluado.
Como docentes tenemos que llevar al alumno a que piense en cuánto a las funciones en que pone en juego cuándo realiza la tarea, a que reflexione sobre sus creencias, valores, actitudes personales, la utilidad de esos aprendizajes que debe incorporar.
Algunos sencillos recursos para lograr mejoras en el rendimiento escolar pueden ser el que los sujetos estudien con algún par, el pedir ayuda a un mayor que esté con condiciones de apoyarlo, buscar compañeros para la realización de la tarea escolar, buscar el tiempo adecuado para los estudios, buscar lugares o espacios tranquilos donde no se vea perturbada su capacidad de atención y concentración.
Por último cada alumno tiene un estilo propio y particular de asumir su proceso de aprendizaje que los adultos tenemos que captar y respetar.
Las características de los estilos son el reconocer la influencia del contexto socio cultural, la influencia de factores cognitivos y afectivos en el aprender, lograr el conocimiento de uno mismo y la forma de relacionarnos con los otros.
Los estilos de aprendizaje son:
- Activo: Su característica es la de ser creativo, espontáneo y renovador. Es voluntarioso y participativo. Muchas veces son líderes y protagonistas.
- Reflexivo: Su característica es la de ser observador, analítico, detallista. Es prudente, distante, registra, investiga, redacta informes.
- Teórico: Su característica es buscar hipótesis, el ser teórico, objetivo, razonador, perfeccionista, ordenado.
- Pragmático: Su característica principal es el ser práctico, directo, realista, eficaz, planificador. Trata de solucionar problemas y aplicar lo aprendido.



viernes, 8 de marzo de 2013


Cursos regulares del Primer cuatrimestre 2013

Inscripción: del 1 de marzo al 5 de abril
Cursada: inicia en la semana del 8 de abril

Puede descargar desde aquí la cartilla de cursos en formato PDF y consultar el anexo de cartilla (con nuevos cursos y actualizaciones). También puede retirar un ejemplar impreso en las sedes del CePA. La cartilla está disponible en la web desde la semana previa a la inscripción.

Requisitos de inscripción, sedes y modalidad de cursada
http://www.buenosaires.gob.ar/areas/educacion/cepa/




Material para Docentes: Entrevista a Sandra Carli

Recomendamos el blog "MATERIAL PARA DOCENTES" donde descubrimos esta publicación que compartimos con nuestros lectores.


Material para Docentes: Entrevista a Sandra Carli: ENTREVISTA A LA LIC. SANDRA CARLI LOS NIÑOS: UN ACERCAMIENTO A LA HISTORIA DE LA INFANCIA DESDE LA ESCUELA La siguiente entrevista fue pub...

Aprendizaje emocional y resolución de conflictos


Escrito por Lidia Fernández

Desarrollar el conocimiento en el campo de lo afectivo y en el de las relaciones interpersonales no es considerado como particularmente inteligente por el sistema establecido, lo cual ocasiona que estas enseñanzas no figuren en el currículo, por lo que se crea analfabetos emocionales. Personas que pueden realizar un problema matemático utilizando una raíz cuadrada pero que en su vida cotidiana no sabe cómo resolver un conflicto que le afecta tanto personal como emocionalmente.
La solución a este problema podría pasar por la integración de los saberes, reorganizar la metodología de la enseñanza de manera que los sentimientos y los conflictos no queden fuera de ella, sino que formen parte del alumnado.
Sin esto, se deja a los individuos desprovistos de los instrumentos necesarios para conocer lo que tienen más próximo, a sí mismos y a las personas que les rodean. El resultado se traduce en un importante desfase entre el conocimiento emocional y el conocimiento de las materias curriculares. Para resolver conflictos de manera satisfactoria se debe analizar la situación, plantear adecuadamente el problema para ver en qué consiste y buscar soluciones que permitan resolverlo de la manera lo más satisfactoria posible para las personas implicadas. Esto, requiere un aprendizaje que, por tratarse de temas en los que el alumnado está emotivamente implicado, se realiza con una gran facilidad. Por lo que cuanto antes se actué en dicho aprendizaje antes aprenderán los alumnos a resolver satisfactoriamente sus conflictos evitando así las respuestas violentas y descontroladas.
El conocimiento de los sentimientos y emociones requieren un trabajo cognitivo, puesto que implica una toma de conciencia de los propios estados emocionales, y éste, es un paso importante para el autoconocimiento.
Puesto que la cognición está fuertemente implicada en el aprendizaje emocional y en la resolución de conflictos, se debe intentar que el alumnado sea capaz de razonar en cada situación y adoptar actitudes y comportamientos que le conduzcan a resolver satisfactoriamente los problemas que se le presenten. Según Sastre, G. y Moreno, M., la propuesta metodológica que mejor se adapta a esta finalidad es la que se apoya en la postura constructivista, más concretamente, en la epistemología genética.
El alumnado, incluso en las edades más tempranas, tiene ya una importante experiencia de las reacciones que desencadenan sus actos en las demás personas.
Dado que los conflictos interpersonales van siempre acompañados de sentimientos, que constituyen en muchas ocasiones la causa misma de los conflictos, el aprendizaje de la resolución de conflictos debe ir precedido de un aprendizaje emocional que dotará a éste de los conocimientos imprescindibles sobre su propio comportamiento emocional y sobre el de las demás personas. La propuesta de las dos autoras, va encaminada a iniciarse con un aprendizaje de los sentimientos y emociones que les introducirá a la temática que se quiere abordar. En ningún caso se pretende buscar soluciones inmediatas que pongan fin a un conflicto dado, sino que lo que se propone es formar al alumnado para que sepa resolver los conflictos que se vayan presentando, de una manera cada vez más eficaz. Para ello se puede empezar enseñando a analizar una serie de conflictos ficticios para habituarles a reflexionar de manera adecuada sobre conflictos, con la idea de facilitar dicha reflexión cuando esté presente la carga emocional que acompaña a los conflictos.
Analizar un problema significa diferenciar los elementos que lo componen. Para ello es necesario aprender a indagar sobre el problema y a tener en cuenta los sentimientos de las personas implicadas, así como ayudar al alumnado a analizar sus propios problemas y a descubrir cuáles son las mejores soluciones. Una vez que las haya propuesto, se le debe incitar a que analice las consecuencias de cada una de ellas para que anticipe el resultado al que va a conducirle. Este análisis implica diferenciar las buenas soluciones de las que no lo son y tomar conciencia de por qué no lo son.
Hay que tener siempre presente que los conflictos forman parte de la vida cotidiana y por tanto deben considerarse con naturalidad. Si el alumno consigue resolver un conflicto de manera satisfactoria, habrá conseguido también, reforzar su personalidad.

Por todo ello, es importante que en el currículo escolar, no solo se trabaje las materias escolar propiamente dichas, sino también se aprenda sobre las emociones y la resolución de los conflictos que éstas suelen llevar consigo.

Fuente:
Sastre, G. y Moreno, M. (2002). Resolución de conflictos y aprendizaje emocional. Una propuesta de género.   Barcelona: Gedisa